36 imágenes + vídeo cinematográfico de aproximadamente 4 minutos.
Cápsulas específicas para RRSS y prioridad de producción.
ANTES DE DECIDIR QUÉ VAMOS A HACER, HAY UNA PREGUNTA MUCHO MÁS IMPORTANTE:
¿Qué necesita ver tu comprador para entender el valor de tu promoción y encontrar razones para elegirla frente a las demás?
¿Qué necesita ver tu comprador para entender el valor de tu promoción y encontrar razones para elegirla frente a las demás?
A veces podremos aprovechar mucho de lo que ya tienes.
Otras llegaremos antes de que hayas encargado una sola imagen.
Y hay promociones en las que enseñar perfectamente la arquitectura no basta:
antes necesitamos entender qué quiere cambiar el comprador y qué papel puede jugar tu promoción en ese cambio.
Una imagen, un vídeo, un 360, una planta o una filmación con dron son herramientas.
Antes queremos entender qué estás vendiendo, a quién y qué debería quedar claro cuando esa persona lo vea.
Después decidimos qué merece la pena producir.
Una imagen, un vídeo, un 360, una planta o una filmación con dron son herramientas.
Antes queremos entender qué estás vendiendo,
a quién y qué debería quedar claro cuando esa persona lo vea.
Después decidimos qué merece la pena producir.
G
El Sistema G sirve para que no empecemos haciendo imágenes por costumbre.
Primero definimos quién es el comprador ideal y cuáles son las razones que pueden hacerle preferir esta promoción.
Después decidimos cómo hacerlas visibles.
Y solo entonces hablamos de renders, vídeo, 360, dron o cualquier otro formato.
Si ya tienes material, lo revisamos antes de producir nada.
Si sirve, lo aprovechamos.
Si puede mejorarse, veremos hasta dónde podemos llevarlo. Y si falta algo, sabremos qué falta y, sobre todo, para qué lo necesitamos.
No tiene mucho más misterio.
La diferencia está en hacerlo en ese orden.
No todas las promociones necesitan lo mismo.
No todas las promociones necesitan lo mismo.
Por eso no tiene sentido ofrecer el mismo trabajo a todo el mundo.
Los tres niveles responden a tres situaciones muy distintas:
ya tienes material,
empiezas desde cero o
necesitas trabajar también sobre lo que mueve al comprador.
No es una cuestión de subir de nivel.
Es una cuestión de empezar donde está tu promoción.
Ya tienes renders.
Antes de empezar
de cero, vemos hasta dónde podemos llevarlos.
Vas a producir desde cero.
Antes de hacer una sola imagen, decidimos qué necesita ver el comprador.
No empezamos enseñando la promoción.
Empezamos haciendo visible por qué el comprador podría quererla.
ES TU NIVEL SI…
Ya has pagado imágenes, quizá incluso vídeo, pero no estás seguro de que estén enseñando lo que de verdad puede hacer que alguien prefiera tu promoción.
Vas a salir a comercializar y todavía no has producido el material comercial.
Estamos en el mejor momento para decidir bien, antes de gastar dinero en imágenes que quizá no necesitabas.
Necesitas algo más que enseñar bien la promoción:
quieres aumentar el deseo, defender mejor su valor y conseguir que el comprador la recuerde frente a otras.
QUÉ NECESITAMOS DE TI
Tus imágenes actuales
+ documentación básica del proyecto.
Planos 2D y documentación del proyecto
+ materiales e información necesaria para producir.
Planos 2D y documentación del proyecto
+ información comercial para definir comprador, motivaciones e historia.
QUÉ RECIBES
12 imágenes + vídeo de aproximadamente 1 minuto.
24 imágenes + vídeo de aproximadamente 2 minutos.
36 imágenes + vídeo cinematográfico de aproximadamente 4 minutos.
Cápsulas específicas para RRSS y prioridad de producción.
Este cuadro es una referencia, no un catálogo cerrado.
Las cantidades anteriores sirven para entender la escala de cada nivel.
El alcance definitivo se confirma cuando sabemos qué necesita comunicar la promoción.
No añadimos piezas para alcanzar una cifra si no hacen falta, ni nos quedamos cortos si el proyecto exige más.
Ya tienes renders.
Antes de empezar
de cero, vemos hasta dónde podemos llevarlos.
ES TU NIVEL SI…
Ya has pagado imágenes, quizá incluso vídeo, pero no estás seguro de que estén enseñando lo que de verdad puede hacer que alguien prefiera tu promoción.
QUÉ NECESITAMOS DE TI
Tus imágenes actuales
+ documentación básica del proyecto.
QUÉ RECIBES
12 imágenes + vídeo de aproximadamente 1 minuto.
Vas a producir desde cero.
Antes de hacer una sola imagen, decidimos qué necesita ver el comprador.
ES TU NIVEL SI…
Vas a salir a comercializar y todavía no has producido el material comercial.
Estamos en el mejor momento para decidir bien, antes de gastar dinero en imágenes que quizá no necesitabas.
QUÉ NECESITAMOS DE TI
Planos 2D y documentación del proyecto
+ materiales e información necesaria para producir.
QUÉ RECIBES
24 imágenes + vídeo de aproximadamente 2 minutos.
No empezamos enseñando la promoción.
Empezamos haciendo visible por qué el comprador podría quererla.
ES TU NIVEL SI…
Necesitas algo más que enseñar bien la promoción:
quieres aumentar el deseo, defender mejor su valor y conseguir que el comprador la recuerde frente a otras.
QUÉ NECESITAMOS DE TI
Planos 2D y documentación del proyecto
+ información comercial para definir comprador, motivaciones e historia.
QUÉ RECIBES
36 imágenes + vídeo cinematográfico de aproximadamente 4 minutos.
Cápsulas específicas para RRSS y prioridad de producción.
Este cuadro es una referencia, no un catálogo cerrado.
Las cantidades anteriores sirven para entender la escala de cada nivel.
El alcance definitivo se confirma cuando sabemos qué necesita comunicar la promoción.
No añadimos piezas para alcanzar una cifra si no hacen falta, ni nos quedamos cortos si el proyecto exige más.
El Sistema G no es un extra.
Se aplica siempre para definir o contrastar quién es el comprador prioritario y qué necesita ver.
Los tres niveles trabajan con imagen y vídeo.
Lo que cambia es el punto de partida y la profundidad de la intervención.
Se contemplan 2 rondas de revisión en la fase inicial del proyecto.
Entrega preparada para comercializar.
Formato de vídeo 1080p Full HD, (4K si lo vemos necesario) incluyendo renderizado, edición, herramientas de IA cuando aportan valor, postproducción y montaje final.
Formato de imagen 4K.
La locución no está incluida salvo que se acuerde expresamente en la propuesta.
Probablemente ahora mismo estás pensando:
«Todo esto está muy bien, Juan.
¿Pero cuánto cuesta?»
Buena pregunta.
No tiene sentido darte una cifra antes de saber qué promoción tienes entre manos, qué material existe y hasta dónde merece la pena llegar.
En una reunión veremos el caso, te diré qué nivel considero suficiente y entonces hablamos de números.
Ya tienes imágenes.
La pregunta es cuánto partido podemos sacarles.
Ya tienes imágenes.
La pregunta es cuánto partido podemos sacarles.
Puede que tus renders no estén mal.
De hecho, probablemente no lo estén.
El problema es otro:
has invertido en ellos y sabes que la promoción podría estar transmitiendo muchísimo más.
En esta situación, no abrimos un programa 3D y volvemos a construir la promoción desde cero.
Partimos exactamente de lo que nos entregas.
Seleccionamos las imágenes que todavía tienen recorrido y trabajamos sobre ellas hasta comprobar cuánto podemos recuperar de esa inversión antes de sugerirte que vuelvas a empezar.
Podemos mejorar materiales, iluminación, decoración, vegetación, personas, ambiente y sensación de vida.
Y, cuando el material lo permite, generar puntos de vista próximos y convertir unas imágenes estáticas en un vídeo que antes no existía.
Ésa es precisamente la gracia de este nivel.
IMÁGENES FACILITADAS POR EL CLIENTE
Las que recibimos
Un conjunto de renders que cumplen una función básica, pero cuya calidad o capacidad de seducción se ha quedado por debajo de lo que la promoción necesitaba.
No hay que demonizarlos.
Hay que ver qué podemos hacer con ellos.
IMÁGENES ENTREGADAS AL CLIENTE
Hasta dónde las llevamos
Imágenes que dejan de parecer una representación correcta para empezar a transmitir mejor la calidad, la atmósfera y la vida que quieres asociar a la promoción.
Y, además, usar esas imágenes para generar un vídeo que no tenías.
EVITAS
Tirar por la borda una inversión que ya has hecho y volver a pagar por un trabajo que quizá todavía puede aprovecharse.
Si el material que tienes es aprovechable, lo lógico es intentar sacarle todo el partido antes de sustituirlo.
POTENCIAMOS
La inversión que ya hiciste.
Trabajamos sobre tus imágenes para mejorar su calidad percibida, la atmósfera y la sensación de vida.
La idea no es simplemente que se vean mejor.
Es conseguir que unas imágenes que se habían quedado cortas vuelvan a trabajar a favor de la promoción y ayuden al comprador a imaginarse viviendo allí.
Y, cuando el material lo permite, utilizarlas como punto de partida para crear nuevas piezas y vídeo.
OBTIENES
Una nueva producción construida a partir del material que ya tenías: imágenes mejoradas y, cuando es técnicamente posible, vídeo y nuevas piezas derivadas.
Referencia de alcance:
12 imágenes y
aproximadamente 1 minuto de vídeo.
El alcance definitivo se confirma después de revisar hasta dónde podemos aprovechar el material de partida.
VÍDEO FINAL CREADO A PARTIR DEL MATERIAL MEJORADO
Antes de encargar nada nuevo, conviene saber si el problema está realmente en lo que falta.
Si no has hecho nada todavía,
tenemos una ventaja:
aún no has tomado decisiones caras.
Si no has hecho nada todavía,
tenemos una ventaja:
aún no has tomado decisiones caras.
Es probablemente el escenario más habitual.
Tienes el proyecto del arquitecto.
Tienes una fecha en la cabeza para empezar a comercializar.
Y empiezas a buscar quién va a producir las imágenes con las que saldrás al mercado.
Aquí el orden importa mucho.
Primero decidimos qué cosas debería descubrir el comprador cuando vea la promoción.
Después decidimos qué imágenes y vídeo necesitamos para conseguirlo.
Y después lo hacemos.
Parece obvio.
Y, sin embargo, muchas veces se empieza justo al revés:
primero se encargan las vistas y después intentamos justificar para qué sirven.
ONE es un buen ejemplo.
En este caso no necesitábamos construir una historia como la que descubrirás en el Nivel 3.
Necesitábamos que alguien que estaba valorando una inversión importante pudiera mirar una promoción todavía sin construir y pensar, desde la primera imagen, que aquello estaba a la altura de lo que se le estaba pidiendo que pagase.
La arquitectura tenía que parecer buena.
Los materiales tenían que parecer buenos.
Los espacios tenían que transmitir amplitud.
Las vistas tenían que justificar su protagonismo.
Y todo tenía que pertenecer a la misma promoción.
No porque la coherencia sea una palabra bonita.
Porque es difícil defender un precio alto si la comunicación hace que la promoción parezca corriente.
VÍDEO FINAL – ONE
Ver el proyecto completo aquí
Aquí no había que inventar nada.
Había que conseguir que ONE pareciese tan buena como iba a ser.
La promoción todavía no existía, así que durante mucho tiempo estas imágenes iban a ser lo más parecido a visitarla.
Por eso cuidamos especialmente aquello que podía justificar su valor:
la arquitectura, los materiales, la amplitud de los espacios, las vistas, las zonas comunes y esa relación entre interior y exterior que forma parte del atractivo del proyecto.
Pero había otra cosa importante.
Todas las imágenes tenían que transmitir el mismo nivel.
De poco sirve tener tres renders espectaculares si el cuarto parece pertenecer a una promoción distinta.
En ONE queríamos que, pasases de una imagen a otra, la sensación fuese siempre la misma:
«Esto está a la altura de lo que me están proponiendo comprar.»
EVITAS
Empezar a producir vistas sin haber decidido antes qué necesita entender el comprador y acabar pagando imágenes correctas que enseñan muchas cosas, pero no necesariamente las importantes.
Aquí decidimos primero qué merecía la pena mostrar.
Y después lo produjimos.
POTENCIAMOS
La percepción de calidad y valor desde el primer contacto.
La promoción todavía no se puede visitar, así que buena parte de lo que el comprador crea sobre ella dependerá de cómo se la enseñemos.
Arquitectura, materiales, espacios, vistas y zonas comunes tienen que transmitir una misma sensación:
que lo que está viendo está a la altura de lo que le estás pidiendo que pague.
OBTIENES
Una producción completa y construida desde cero para la promoción.
Referencia de alcance:
24 imágenes y aproximadamente
2 minutos de vídeo.
Un caso real puede necesitar algo más o algo menos:
Las cifras son una referencia. El alcance definitivo se decide cuando sabemos qué necesita contar la promoción.
No siempre hace falta construir una historia. Hay promociones que tienen argumentos suficientes por sí mismas.
El trabajo consiste en elegirlos bien y enseñarlos con una calidad que esté a la altura de lo que quieres vender.
Si quieres acelerar la comercialización y defender mejor el valor de la promoción,
enseñar bien la casa puede no ser suficiente.
Si quieres acelerar la comercialización y
defender mejor el valor de la promoción,
enseñar bien la casa puede no ser suficiente.
Una promoción inmobiliaria tiene una tentación muy lógica.
Estás orgulloso del proyecto.
Te gusta la arquitectura.
La terraza es fantástica.
La piscina ha quedado de maravilla.
Y empiezas la comunicación por ahí.
Por ti.
Por tu promoción.
Por todo lo bueno que tiene.
Pero el comprador todavía no está pensando en tu edificio.
Está pensando en su vida.
Y ahí es donde empezamos nosotros.
Por qué hicimos así VIVIR MEJOR
En VIVIR MEJOR no empezamos enseñando una vivienda.
Empezamos por la persona que debía comprarla.
Por cómo vivía.
Por aquello que le molestaba de esa vida.
Por lo que deseaba cambiar.
Y construimos una historia para que, mientras la veía, pudiera reconocerse.
No queríamos que pensase:
«Qué piso tan bonito».
Queríamos llegar antes.
A ese momento en el que piensa:
«Eso me pasa a mí».
Solo entonces entra la promoción.
Y cuando entra, ya no aparece desnuda.
Aparece como la posibilidad de dejar atrás una situación que acabamos de hacer visible.
Ésa es la diferencia.
Y el mecanismo no depende de que el comprador tenga más o menos dinero.
Una familia con un presupuesto medio tendrá unos problemas y unas aspiraciones.
Una persona que compra una vivienda de cuatro millones tendrá otros.
Pero también los tiene.
Nuestro trabajo consiste en descubrir cuáles son los que importan y construir la comunicación desde ahí.
Ver el proyecto completo aquí
ADVERTENCIA HONESTA
Aquí dejamos de obsesionarnos con si el vídeo dura dos, cuatro o cinco minutos.
Si existe una historia que merece la pena seguir, el tiempo se percibe de otra manera.
La producción también es más extensa y exige mayor continuidad entre piezas, personajes y momentos narrativos.
La referencia comercial parte de 36 imágenes y un vídeo de unos 4 minutos, aunque la historia manda sobre la cifra.
No voy a decirte que esto garantiza vender más rápido o vender más caro.
No sería serio.
Pero sí es el nivel en el que llevamos más lejos todas las variables sobre las que podemos trabajar:
atención, identificación, deseo, percepción de valor y predisposición hacia la promoción.
Ninguno de los otros dos niveles profundiza tanto en ellas.
La historia no se acaba cuando paramos la película.
En VIVIR MEJOR los mismos protagonistas aparecen en distintos momentos porque todo pertenece a la misma historia: la que empieza con algo que el comprador quiere cambiar y termina enseñándole una forma distinta de vivir.
Pero hay una condición importante. Muchas veces esa persona verá una sola imagen, fuera del vídeo y sin conocer todo lo anterior.
Por eso cada imagen tiene que funcionar también por sí misma:
hacer atractiva la promoción, defender su valor y conseguir que apetezca formar parte de esa vida.
Algunas de las imágenes de la situación actual se usaron para situar el dolor actual también con imágenes.
Y, entonces sí, solo entonces, llegó el momento de enseñar la recompensa: la promoción.
Ver el proyecto completo aquí
EVITAS
Depender únicamente de que la promoción sea bonita, tenga buenas vistas o una gran terraza para despertar interés.
POTENCIAMOS
El deseo y la percepción de valor.
Primero hacemos visible aquello que el comprador quiere cambiar.
Después aparece la promoción como una posible recompensa.
Sus virtudes dejan de ser una lista de atributos y empiezan a tener sentido para esa persona.
La vivienda vale más en su cabeza porque entiende mejor qué puede cambiar en su vida.
OBTIENES
Una historia audiovisual construida específicamente para ese comprador y esa promoción, con imágenes y vídeo conectados por una misma idea comercial.
Referencia de alcance:
36 imágenes estáticas, aproximadamente
4 minutos de vídeo cinematográfico, cápsulas específicas para RRSS y prioridad de producción.
Si la historia exige otra escala,
se define antes de producir.
Aquí dejamos de obsesionarnos con si el vídeo dura dos, cuatro o cinco minutos.
Si existe una historia que merece la pena seguir, el tiempo se percibe de otra manera.
La producción también es más extensa y exige mayor continuidad entre piezas, personajes y momentos narrativos.
La referencia comercial parte de 36 imágenes y un vídeo de unos 4 minutos, aunque la historia manda sobre la cifra.
No voy a decirte que esto garantiza vender más rápido o vender más caro.
No sería serio.
Pero sí es el nivel en el que llevamos más lejos todas las variables sobre las que podemos trabajar:
atención, identificación, deseo, percepción de valor y predisposición hacia la promoción.
Ninguno de los otros dos niveles profundiza tanto en ellas.
Cuando la historia está bien construida, la promoción deja de aparecer como una lista de virtudes y empieza a sentirse como una posibilidad concreta para esa persona.
Primero decidimos qué nivel necesita tu promoción.
Después vemos cómo lo hacemos visible.
Primero decidimos qué nivel necesita tu promoción.
Después vemos cómo lo hacemos visible.
Vídeo, imagen, 360, plantas, dron o piezas para redes.
Cada herramienta hace un trabajo distinto.
La cuestión no es utilizarlas todas, sino saber cuáles necesita la promoción y para qué.
Un vídeo es algo más
que imágenes en movimiento.
Un vídeo es algo más
que imágenes en movimiento.
Comprar una vivienda sobre plano exige bastante imaginación.
Le damos al comprador planos, superficies, distribuciones, memorias, fechas, orientaciones y un montón de información que para nosotros resulta normal porque trabajamos con ella todos los días.
Para él, no necesariamente.
Y le estamos pidiendo que tome una de las decisiones económicas más importantes de su vida sobre algo que todavía no existe.
No parece la mejor situación para añadirle más incertidumbre.
El vídeo tiene una ventaja enorme.
Convierte toda esa información en algo que el comprador lleva toda la vida entendiendo:
una película.
Ya no necesita interpretar un plano para imaginar cómo se relacionan el salón y la terraza.
Puede verlo.
No necesita imaginar qué ocurrirá al salir al jardín.
Puede recorrerlo.
No necesita reconstruir mentalmente cómo serán las vistas.
Se las enseñamos.
Eso tranquiliza.
Hace que algo todavía inexistente resulte más comprensible, más cercano y bastante menos abstracto.
Pero el verdadero salto llega después.
Un buen vídeo no debería limitarse a conseguir que el comprador entienda la vivienda.
Tiene que conseguir que durante unos minutos se olvide de que está viendo una representación y empiece a imaginarse dentro.
Viviendo.
Desayunando.
Llegando a casa.
Mirando por esa ventana.
Ese es el trabajo del vídeo.
Una imagen tiene muy poco tiempo
para hacer su trabajo.
Una imagen tiene muy poco tiempo
para hacer su trabajo.
Muy poco.
La mayor parte de la información visual nos llega a una velocidad absurda.
Móvil.
Scroll.
Una imagen.
La siguiente.
Otra promoción.
Otra terraza.
Otro salón.
Si la tuya no consigue detener a la persona adecuada, todo el esfuerzo que hay detrás puede servir de bastante poco.
Por eso definir el comprador ideal no es un ejercicio teórico.
Nos permite dejar de disparar imágenes al aire esperando que alguna acierte.
Podemos apuntar.
Sabemos a quién queremos detener.
Qué estética reconoce.
Qué nivel de decoración espera.
Qué detalles interpreta como calidad.
Qué cosas desea.
Y qué puede hacerle pensar durante un segundo:
«Espera. Esto me interesa».
Por supuesto que la imagen tiene que estar bien hecha.
Tiene que tener composición.
Tiene que ser realista.
La decoración debe estar a la altura del comprador.
La iluminación tiene que provocar.
Los materiales tienen que resultar creíbles.
Y la atmósfera debe conseguir que un espacio todavía inexistente parezca un lugar en el que apetece estar.
La técnica es imprescindible.
Pero es el suelo.
El verdadero trabajo empieza cuando sabemos para quién estamos haciendo la imagen.
En el corazón del comprador solo hay sitio para un piso.
En el corazón del comprador solo hay sitio para un piso.
Entender la promoción se da por supuesto.
Si alguien está suficientemente interesado, tarde o temprano podrá aprender cuántos metros tiene, dónde está el dormitorio principal o cómo se distribuye la terraza.
Nuestro trabajo debería aspirar a bastante más.
Queremos que llegue un momento en el que piense:
«Éste es el mío».
Y que sus ganas de seguir mirando promociones empiecen a bajar.
Si además hemos conseguido que perciba suficiente valor para defender mejor el precio,
entonces hemos hecho pleno.
Si los materiales son buenos, tienen que parecer buenos.
Si la terraza es enorme, el comprador tiene que sentir esa amplitud.
Si las vistas justifican parte del precio, no pueden aparecer tímidamente al fondo de una imagen.
Si la privacidad, la luz o el entorno son razones de compra, hay que conseguir que se vean.
No podemos pedirle al comprador que haga nuestro trabajo.
Hay algo muy potente en una buena imagen:
deja espacio para que el comprador complete la historia.
Empieza a imaginar sus muebles.
Sus hijos.
Sus cenas.
Su manera de utilizar la terraza.
Su vida.
Y en ese momento, muchas veces, lo mejor que puede hacer un comercial es no interrumpir.
Si la imagen ha acertado con lo que esa persona tiene en la cabeza, no necesita que alguien se lo vuelva a explicar con palabras.
Si marketing habla de calidad y las imágenes parecen baratas, tenemos un problema.
Si el comercial insiste en la amplitud y el vídeo consigue que los espacios parezcan pequeños, tenemos otro.
Si vendemos unas vistas extraordinarias y apenas las enseñamos, estamos desperdiciando uno de los argumentos que deberían ayudarnos a defender el precio.
Lo que dices y lo que enseñas tienen que coincidir.
No por una cuestión estética.
Por credibilidad.
Que algo funcionase en la promoción anterior no significa que vaya a funcionar en ésta.
Ha cambiado el proyecto.
Ha cambiado el comprador.
Ha cambiado la competencia.
Ha cambiado el precio.
Y probablemente hayan cambiado las razones por las que alguien escogerá esta vivienda.
Por eso no trabajamos como una fábrica.
Preferimos pensar en GAYARRE como una sastrería.
El traje se hace para esta promoción y para este comprador.
No para el que vino antes.
Hay otras herramientas que ayudan mucho cuando se utilizan por una razón.
Hay otras herramientas que ayudan mucho cuando se utilizan por una razón.
Y que no aportan prácticamente nada cuando se utilizan porque «siempre hacemos una».
CUANDO LA DISTANCIA EXIGE CONFIANZA.
Un comprador extranjero o alguien que está a cientos de kilómetros no puede entrar en la vivienda.
Un recorrido 360 es lo más parecido a abrirle la puerta y decirle:
«Pasa. Mira donde quieras».
Él decide dónde se detiene.
Hacia dónde gira.
Qué quiere comprobar.
Esa libertad transmite una confianza difícil de conseguir con una imagen fija y distinta incluso a la de un vídeo, donde nosotros decidimos siempre qué debe mirar.
Si una parte importante de tus compradores está lejos, tiene mucho sentido usarlo.
PARA QUE NADIE NECESITE SABER ARQUITECTURA PARA ENTENDER SU FUTURA CASA.
Un plano técnico puede resultar clarísimo para un arquitecto y un rompecabezas para la persona que va a pagar la vivienda.
Sobre todo cuando hay distribuciones complejas, dobles espacios, recorridos poco evidentes o simplemente dudas tan básicas como hacia dónde abre una puerta.
Una buena planta comercial —casi como mirar una casa de muñecas desde arriba— elimina buena parte de ese esfuerzo.
El comprador ve las habitaciones, los muebles, las circulaciones y la relación entre los espacios.
Y lo entiende.
Sin examen previo de dibujo técnico.
SI EL ENTORNO VENDE,
HAY QUE ENSEÑARLO.
Hay promociones en las que parte del valor está fuera de la parcela.
El mar.
El paisaje.
La cercanía a la playa.
La relación con la ciudad.
Las vistas.
En esos casos el dron es una herramienta extraordinaria porque permite enseñar dos cosas a la vez:
qué vas a ver desde la promoción y dónde está realmente la promoción dentro de ese entorno.
Ahora bien.
Si la ubicación juega en contra, quizá no sea el mejor momento para ponerse a volar.
Una herramienta solo tiene sentido si ayuda.
EL MÓVIL NO ES UNA PANTALLA HORIZONTAL PEQUEÑA
El vídeo principal se diseña normalmente para una pantalla horizontal.
Televisión.
Ordenador.
Web.
Pero el móvil juega con otras reglas.
Si cogemos una composición pensada en horizontal y simplemente recortamos los laterales, muchas veces parece que falta media película.
Porque falta.
En el nivel3 podemos preparar píldoras específicas en formato vertical, replanteando encuadres, montaje y ritmo para que funcionen realmente en redes.
No como un recorte.
Como una pieza pensada para ese soporte.
Primero entendemos. Después producimos.
Primero entendemos.
Después producimos.
1
Nos cuentas qué promoción tienes entre manos.
En qué punto está.
Cuándo quieres salir al mercado.
Qué material existe.
Qué te preocupa.
Nosotros preguntamos bastante.
Y si creemos que no podemos ayudarte, te lo decimos.
2
Te proponemos el nivel y el alcance que creemos que tiene sentido para tu promoción.
También te decimos qué no haríamos.
La propuesta tiene que dejar claro qué vamos a producir, para qué sirve cada pieza y cuánto cuesta. Sin extras metidos porque sí.
3
Definimos el comprador ideal.
Sus razones de compra.
Qué debemos hacer visible.
Qué tiene prioridad.
Y en qué no merece consumir tiempo ni presupuesto.
4
Imagen, vídeo y el resto de recursos trabajan bajo una misma dirección.
Con un equipo que conoce, desde el principio, qué está intentando conseguir cada pieza.
5
Aquí nos ponemos la medalla del 98%.
1
Nos cuentas qué promoción tienes entre manos.
En qué punto está.
Cuándo quieres salir al mercado.
Qué material existe.
Qué te preocupa.
Nosotros preguntamos bastante.
Y si creemos que no podemos ayudarte, te lo decimos.
2
Te proponemos el nivel y el alcance que creemos que tiene sentido para tu promoción.
También te decimos qué no haríamos.
La propuesta tiene que dejar claro qué vamos a producir, para qué sirve cada pieza y cuánto cuesta. Sin extras metidos porque sí.
3
Definimos el comprador ideal.
Sus razones de compra.
Qué debemos hacer visible.
Qué tiene prioridad.
Y en qué no merece consumir tiempo ni presupuesto.
4
Imagen, vídeo y el resto de recursos trabajan bajo una misma dirección.
Con un equipo que conoce, desde el principio, qué está intentando conseguir cada pieza.
5
Aquí nos ponemos la medalla del 98%.
98%
A lo largo de 37 años, el 98% de nuestros trabajos se han entregado en la fecha comprometida.
El 2% restante estuvo condicionado por la falta de información necesaria para poder terminar el proyecto.
Por eso somos bastante pesados al principio.
Pedimos documentación.
Preguntamos.
Confirmamos.
Ponemos fechas.
Puede parecer excesivo.
Tiene una razón muy sencilla:
cuando llegue el momento de lanzar tu campaña de comercialización,
no queremos ser nosotros quienes la retrasemos.
Algunas dudas que merece la pena resolver antes de que hablemos.
Algunas dudas que merece la pena resolver antes de que hablemos.
No necesariamente.
Precisamente para eso existe el Nivel 1.
Si las imágenes tienen una base aprovechable podemos trabajar directamente sobre ellas, mejorar radicalmente su acabado y obtener nuevas piezas utilizando postproducción e inteligencia artificial.
Incluso vídeo.
Sin volver a modelar toda la promoción en 3D.
Primero veremos qué material tienes.
Después sabremos hasta dónde podemos llevarlo.
Antes de encargarlas.
Ese es probablemente el mejor momento.
Cuando el proyecto está suficientemente definido, tienes ya en el horizonte la fecha de comercialización y todavía no has decidido qué producir.
Ahí podemos pensar primero y gastar después.
Mucho mejor que hacerlo al revés.
No.
El Nivel 3 tiene que ver con la ambición comercial, no con la etiqueta de precio.
Puede tener sentido en una promoción de precio medio que necesita comercializarse con mucha velocidad y en una promoción de cuatro millones de euros en la que el valor percibido resulta crítico.
El comprador será distinto.
Sus problemas serán distintos.
La historia también.
El mecanismo es el mismo: conseguir que primero se reconozca y después vea la promoción con otros ojos.
Puedes encontrarnos muchas empresas que te hagan cuatro renders.
No hay nada malo en ello.
Pero nosotros hemos decidido trabajar de otra manera.
No vendemos imágenes por unidades como objetivo principal.
Intentamos resolver un problema de comunicación y comercialización, y entendemos que para hacerlo bien necesitamos trabajar con imagen y vídeo dentro de alguno de nuestros tres niveles.
Si lo que necesitas realmente son solo cuatro renders y nada más, es posible que haya opciones más adecuadas que GAYARRE.
Porque hacer una imagen empieza a ser barato.
Equivocarse de imagen puede seguir siendo carísimo.
La IA puede producir, modificar, animar y sorprender.
Nosotros también la utilizamos.
Pero la pregunta importante sigue siendo la misma:
¿qué le estás pidiendo que haga y por qué?
La herramienta llega después.
Primero hay que saber quién es el comprador, qué tiene que ver, qué debemos hacerle sentir y qué parte de la promoción merece ocupar ese espacio.
La IA abarata el botón.
No sustituye el criterio.
Sin ningún problema.
Hemos trabajado para clientes de todo el mundo — HOK en Saint Louis, Cesar Pelli en Santa Mónica.
No vernos en persona nunca ha sido un obstáculo para obtener resultados. [Ver testimonios →]
¿No sabes por dónde empezar?
¿No sabes por dónde empezar?
A estas alturas ya puedes hacerte una idea de cómo trabajamos.
Para saber qué haría en tu caso concreto, tenemos que hablar de tu promoción.
Con tranquilidad.
Me cuentas qué tienes entre manos, dónde estás, cuándo quieres salir a vender y qué te preocupa.
Yo te haré preguntas.
Veremos qué haría en tu caso.
Qué no haría.
Qué nivel podría tener sentido para tu promoción concreta.
Y si después de hablar creo que GAYARRE no puede aportar suficiente valor a tu proyecto, también te lo diré.
No necesitas decidir nada antes.
Primero hablemos.
Después ya sacaremos conclusiones.