“Aunque conozco a Juan desde hace muchos años, era más joven que yo y no éramos amigos.

Pero teníamos el sentimiento de los que saben por dónde andan.
Cuando en mi carrera profesional volví a la promoción inmobiliaria, me puse en contacto con él por curiosidad, para ver si era cierto lo que escuchaba sobre la excelencia de su trabajo que no me sorprendió porque correspondía con mi intuición pasada de su personalidad.

Me sorprendió y no soy fácil en los negocios, hasta el punto de que teniendo, en esta promoción, casi todas las viviendas ya comprometidas, le pedimos algunas imágenes del edificio.
Pero lo que me entusiasmó, más que la calidad de su trabajo, fue la seriedad de los planteamientos. Plazo, coste, puedo, no puedo. Camino despejado.
Todavía encuentro admirables a las personas que se comportan así aún a riesgo de perder el encargo.
Persona y profesional que ajusta el paso.
Hace que el mundo sea mejor.
Durante muchos años.”