«Había una vez un promotor de prestigio avalado por su trayectoria pero que no valoraba el poder de la imagen.
Su edificio iba a ser cojonudo pero tooodo lo anterior le parecían ridiculeces innecesarias…
En esta ocasión, no vendió tan rápido. Tampoco era la primera vez que le pasaba y le ha echado la culpa a todos menos a su ser obtuso. FIN»
Si no vendes, busca un buen visualizador cuanto antes. Los demás lo hacen.
Pueden ser otros o podemos ser nosotros, pero busca uno bueno.
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