Cuento de 3 líneas

«Había una vez un promotor de prestigio avalado por su trayectoria pero que no valoraba el poder de la imagen.
Su edificio iba a ser cojonudo pero tooodo lo anterior le parecían ridiculeces innecesarias…
En esta ocasión, no vendió tan rápido. Tampoco era la primera vez que le pasaba y le ha echado la culpa a todos menos a su ser obtuso. FIN»

Si no vendes, busca un buen visualizador cuanto antes. Los demás lo hacen.

Pueden ser otros o podemos ser nosotros, pero busca uno bueno.

Si te interesa, mándame un correo.

No espero que lo compartas, pero me gustaría estar equivocado

No espero que lo compartas,

pero me gustaría estar equivocado