5 aspectos a considerar en tus imágenes para un concurso

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Cuando un arquitecto se presenta a un concurso de arquitectura, se activa un proceso que no tiene nada que ver con el desarrollo de un proyecto.

El desarrollo técnico del proyecto es un proceso más automático.

Presentarse a un concurso es algo que sale más de las entrañas.

Es comparable al nacimiento de un hijo con su crecimiento y desarrollo. Algo así ocurre en los concursos. Aunque lleves mucho tiempo presentándote, siempre sientes esas mariposas en el estómago. Las sientes cuando empiezas y buscas la solución brillante, pero también cuando acabas los paneles y presentas el trabajo en los últimos minutos del último día.

Es el resultado de un proceso muy íntimo que busca el éxito. Debes cuidar todos los aspectos del mismo y, uno de los principales, son las imágenes del proyecto.

 

Estos son, para mi, los cinco aspectos que has de cuidar a la hora de preparar las imágenes de tu propuesta :

 

1 | Establece tu propio estilo

A pesar de que la tendencia es que desaparezca el estilo, la marca personal del arquitecto, creo que es algo que se ha de seguir reivindicando. Tu propuesta forma parte de ti y eso se ha de notar.

Si no has encontrado tu propio estilo, investiga, haz pruebas, descúbrelo. Es una tarea que puede llevar años y, en muchos casos, no se consigue.

Pero por favor, no recurras a estereotipos trasnochados. La gente está cansada de ver imágenes veladas de edificios con fotos de personas fuera de escala en blanco y negro.

Tus imágenes son como tu estilo vistiendo. Si quieres puedes hacer que todas tus prendas sean negras y salir a la calle con cara de interesante pensando : “la gente se da cuenta de que soy arquitecto”. Si quieres presenta este tipo de imágenes y siéntete cómodo delante de otros colegas por creer que estás en la onda. Pero, lo siento, no lo estás.

Al margen de los que buscan ese estilo, también los hay que, por limitaciones técnicas, no pueden optar a otro. Hago esto porque es resultón y tampoco se hacer nada mejor.

La salida a esa situación tiene dos vías :

 

Aprende o contrata al que sabe.

 

Ambas son válidas. Las buenas empresas de visualización captan lo que buscas y saben cómo hacerlo.

Conforme afiances esa relación colaborativa, todo será más ágil y tu imaginación se liberará.

Aprender requiere de más tiempo y recursos. Sólo tu sabrás valorar cual se adecúa mejor a tu situación.
Además, dicho estilo, puede ser variable en función del concurso e incluso de la composición del jurado.

 

 2 | Define los puntos clave de tu proyecto

Es el punto crucial de tu presentación.

Recuerda que habrá muchas propuestas además de la tuya.

Has de hacer hincapié en las diferencias, en aquellos aspectos del proyecto que te parezcan fundamentales para convertir tu propuesta en única.

Muchas veces se hace al revés. Es un error habitual. Se quiere explicar con la misma intensidad todos los aspectos del proyecto.

El error proviene de no ponerse en el lugar del jurado. Son un grupo de personas que han de analizar diferentes soluciones de un mismo problema. Los puede haber más y menos brillantes pero, en general, abundan los segundos. O haces que tu proyecto destaque en algo o desaparecerás en la primera criba.

Párate. Reflexiona y escoge “lo + plus” de tu proyecto.
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Después piensa cómo lo vas a destacar gráficamente.

 

3 | Decide el número de imágenes y puntos de vista

Como bien sabes, la visualización de un proyecto se divide en dos partes fundamentales :

  • la creación del modelo 3d, texturizado e iluminado del mismo.
  • la visualización propiamente del modelo

Ambas partes del proceso son muy laboriosas.

Como somos humanos, nos cuesta mucho, después de ese esfuerzo, renunciar al más habitual de los errores en los concursos :

presentar demasiadas imágenes.

“como ya está hecho, lo enseño desde todos los puntos de vista posible y así comprenderán mejor todas las virtudes de mi proyecto”

Insisto : error garrafal.

Lo que realmente se consigue es la dispersión de la atención.

Ningún proyecto “soporta” ser visto desde más de 6-8 puntos de vista Click Para Twittear

Me atrevería a decir que es preferible hacer una sóla imagen antes que hacer una segunda sin sentido.

Échale un vistazo a cualquier revista de arquitectura y verás el cuidado que existe en la elección de los puntos de vista. Ese mismo rigor es el que debe guiarnos para dos decisiones fundamentales :

  1. Definir con claridad los puntos clave de nuestro proyecto
  2. Elegir el mínimo número de imágenes que definan dicho puntos clave

Utiliza una gráfica homogénea en toda tu presentación en la que imágenes y planos transmitan la marca del autor y cruza los dedos hasta que el jurado tome su decisión.

 

4 | Reserva tiempo para la ejecución de las imágenes

Otro de los errores habituales que sólo se solventan con la experiencia consiste en no planificar un estricto calendario.

Ese calendario tiene que dar cabida a cada parte del proceso.

Todas son importantes y el cumplimiento del mismo es clave para obtener el éxito.

Pensar que es más importante dedicar todo el tiempo posible al desarrollo del proyecto y dejar la presentación como una acción secundaria hará que nuestra propuesta, aunque sea muy brillante, no destaque sobre las demás por aparecer como vulgar o poco trabajada.

Los perdedores suelen acusar a los proyectos ganadores de espectáculos visuales sin proyecto detrás. No digo que no tengan razón en ocasiones pero, si quieres obtener un buen porcentaje de éxito a la hora de concursar,

no lo dudes : dedica tiempo a tu presentación.

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Tendrás más opciones siempre y cuando el proyecto aporte valor.

Dependerá de la envergadura del proyecto, pero, como mínimo, cuenta entre 6 y 12 días para generar tanto las imágenes como los paneles.

Un último consejo : no seas excesivamente estricto en que la información sea coherente entre planos e imágenes. Nadie lo notará y tu dispondrás de un tiempo extra que te vendrá de maravilla.

 

5 | Evita un precio cerrado

Siempre hago el mismo símil cuando intento explicar el esfuerzo que supone presentarse a un concursos de arquitectura:

es un sorteo en el que boleto de la rifa cuesta un mes de trabajo.

Tu estudio ha de valorar los gastos que supone esa inversión. Aunque es previsible que puedas compaginar el concurso con algún otro trabajo que genere ingresos, es realista pensar entorno a un mes de dedicación casi exclusiva de todo el equipo.

Si no vas a realizar las imágenes dentro del estudio, negocia un precio vinculado al éxito.

Nosotros, durante muchos años, utilizamos la siguiente fórmula.

Tenías dos opciones de contratar nuestros servicios :

 

OPCIÓN A

SIN RIESGO, las imágenes que quieres tienen un coste de X

 

OPCIÓN B

A ÉXITO, tus imágenes te costarán X/2 pero, eso si, si ganas el concurso me pagarás 2X

 

Durante mucho tiempo, ofrecimos nuestros servicios utilizando este método.

Los arquitectos apostaban por ti y tu por ellos. Cuando ganaban, todos ganábamos.

 

Espero que te sirvan estos consejos, por lo menos, para reflexionar.

Te deseo suerte en tu próximo concurso.

 

 

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Sobre el autor

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